lunes, 12 de febrero de 2018

Escalada ( Graduación de la escalada)

Hoy en día, la escalada deportiva ha experimentado un tremendo auge cuantitativo en cuanto al número de participantes que se deciden a probar con este deporte. Deporte que, sin lugar a dudas, despierta su interés, a parte del por el encanto que tiene el poder disfrutar de este en un entorno natural, rodeado de amigos y creando experiencias, por la posibilidad de afrontar dificultades en mayor o menor grado.
Dificultades establecidas según la elección de uno u otro itinerario de escalada, es decir, en la opción individual de afrontar un reto medible por diferentes graduaciones, ya sea francesa, americana, inglesa, etc. Que establecerá lo tan fuerte que estamos, la capacidad de resistencia que tenemos, la seguridad psicológica con la que nos movemos, etc. En definitiva, la exigencia que la vía, según esa elección personal que ya se ha hecho nos deparará una vez hayamos comenzado el trayecto hacia la reunión (final de la vía). Sin embargo, es importante resaltar como esa graduación que gira en torno a números, letras y símbolos (ejm:V+;7a;8a/+), no es más que un elemento subjetivo, determinado en algún momento tras la finalización de la equipación de la vía y los sucesivos pegues (intentos) que a la misma se le han dado. Posteriormente, ese equipador, que posiblemente tenga un amplio elenco de vías a su espaldas, la graduación en la escalada según el sector en el que nos encontremos, siempre teniendo como referencia otras vías ya efectuadas y, en ocasiones, preguntado a compañeros que también la realicen, su opinión en relación al grado que se le debe dejar.
“Las graduaciones han sido históricamente un forma de establecer la dificultad de un itinerario en la escalada, atendiendo a diversos factores subjetivos según el tipo de escalador y condición que se den en el mismo momento de la escalada.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario